Cuidar de otros puede ser una experiencia transformadora



Continuamente exploramos el tema de cuidarse a sí mismo y en este mensaje quiero elaborar sobre el tema de cuidar a otros. Cierto tiempo atrás fui entrevistada para un documental de televisión sobre el tema los cuidadores. En ese caso concreto, el programa se concentrará en cuidando por otros al final de la vida, pero los principios se pueden aplicar a cualquier situación de cuidado.

El mensaje principal tiene que ver con prestar atención a nuestras necesidades físicas, emocionales y espirituales, incluso si esto significa pedir ayuda. ¿Por qué insisto tanto en este tema? Por que al ser un cuidador yo misma, sé lo necesario que es tener “tiempo para mi” para recargarnos y y llenarnos de energía hermosa. No necesitamos de mucho tiempo, pero es esencial brindárnoslo, a fin de dar lo mejor de nosotros mismos. Las siguientes sugerencias pueden ayudarte a encontrar el equilibrio entre tu papel como cuidador y los demás aspectos de tu vida.
En primer lugar, establecer prioridades.

¿Cuáles son los temas más importantes en tu vida ahora? ¿Cómo administras tu tiempo? ¿Es demasiado difícil? Si este es el caso, pide ayuda. Habla con otros miembros de la familia o amistades cercanas, para que puedas planificar un tiempo para tus propias necesidades.
Ahora, vamos a hablar acerca de tus necesidades físicas:
Come una dieta balanceada y nutritiva y haz algún tipo de ejercicio. Esto te dará una sensación de bienestar y también ayuda como un alivio de tensión.
Cuando sea posible, duerme lo suficiente. Sé que, como cuidador de otros, a veces puede ser difícil, pero presta atención a esta necesidad, incluso si ello implica pedir ayuda de otros.

Tus necesidades emocionales también son importantes. Comparte con los demás cómo te sientes. Escribe en un diario, o graba sus pensamientos en una grabadora. También hay grupos de apoyo que pueden ser una fuente de ayuda, pero por favor ten cuidado de que estos grupos de apoyo no se centren en quejarse …. sino en la transformación.

Por último, se consciente de tu espiritualidad. Medita, ora, y /o lee libros inspiradores.

Participa en actividades que pueden alimentar tu alma. 
Y sobre todo …. acoge el perdón, la gratitud y el amor. Estas son las tres herramientas espirituales que he explorado en el principio III de “Los 11 Principios de la Transformación” porque creo que si logramos hacer más de estas tres cosas …. cualquier situación difícil puede transformarse en una experiencia de crecimiento personal y espiritual .

Te deseo un lindo día,

Ligia M. Houben